
Desde el año 2007 el Club Deportivo Barracas de General La Madrid lleva adelante una Gran Fiesta para cerrar el año, festejar su cumpleaños (el 27 de noviembre), juntarnos con los amigos, y agradecer por todo. El evento, al cual se accede a través de una rifa que otorga dos entradas, es el eje central de los recursos que el Club necesita para mantenerse durante todo el año: con todas sus actividades gratuitas, sin aranceles ni cuotas societarias y construyendo nueva infraestructura.


El primer año el Chaqueño Palavecino tocó en nuestra cancha ante cinco mil personas, en el 2008 León Gieco lo hizo frente a 6.000, en el 2009 nada más ni nada menos que Los Nocheros, y en el 2010 el huracán de Arequito, la Sole Pastorutti; eventos majestuosos que serán recordados por mucho tiempo en General La Madrid, nuestro pueblo, que apenas supera las 11.000 almas.
Cuando le dimos forma a la idea dentro de la Comisión Directiva, a comienzos del 2007, parecía un delirio: los gastos previstos eran astronómicos, era algo que nunca se había hecho… un riesgo enorme. Y sin más armas que la formulita de trabajar a destajo, y teniendo siempre la predisposición monumental de toda una Comunidad, ese año logramos cerrar la metáfora inversa a “Luna de Avellaneda”…
La gran película de Juan José Campanela empieza con una fiesta, una kermese en el club del Barrio, y un salón lleno de gente divirtiéndose al ritmo del “siga siga siga el baile…” de un jóven Alberto Castillo. Luego todo el film habla de la decadencia de este tipo de Instituciones Barriales y la pérdida de los valores que representaban a manos de los valores impuestos en los 90.
Nosotros representamos claramente el ejemplo opuesto, y es por eso está bueno apoyarnos: porque proponemos acción ante la quietud general, autogestión, mucho mucho trabajo voluntario, comunitarismo ante el individualismo, capacidad para soñar y el compromiso de poner el cuerpo para llevarlo adelante.



Lo invitamos a que en diciembre próximo comparta la Fiesta con nosotros, y entonces pueda percibir directamente todo lo que le intentamos transmitir ahora.






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2010: LA SOLE

El 5 de diciembre se celebra el día internacional del voluntario, destacándose así el trabajo de millones de personas que destinan tiempo y esfuerzo en diferentes causas y organizaciones de la sociedad civil a lo largo y ancho del planisferio. Casualmente, cerca de trescientos voluntarios recibieron ese día trabajando en el evento de cierre de año del Club Deportivo Barracas de General La Madrid, que congrega a todo un pueblo en su campo de juego para disfrutar un Show de primer nivel, que este año, por ejemplo, contó con la estelar presentación del huracán de Arequito, la Sole. La actividad empezó el sábado 4 pasado el mediodía, con una kermesse de juegos y distintas atracciones. Vinieron luego espectáculos para los más chicos, reconocimientos para los chicos del Club, humor, danzas folclóricas y mucha música para todos los gustos desde las 18:00 hs., para terminar bien arriba con la Sole Pastorutti y toda su banda y un hermoso cierre de fuegos artificiales, ya entrado el domingo 5 en sus primeras horas.
Un espectáculo aparte fue, una vez más, la impecable organización de todo el evento, llevada adelante por un grupo de personas que, de muchos meses antes, venían poniendo su tiempo en pos de una fiesta que es para todos, siendo acompañados esa jornada por una increíble cantidad de voluntarios: desde niños que juegan en la Entidad juntando papeles y demás, los jovencitos ayudando en la kermesse o con los aparatos del escenario, y un centenar de adultos en las cajas o en la cantina. Todos le dieron el marco de Comunidad que el Club tiene… un inmenso grupo de gente, muy diferentes entre sí, trabajando en pos de un objetivo común. Nada más simple, nada más saludable.
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2009: LOS NOCHEROS
A pesar de la seca que arrasa la zona (y gran parte del país) el día más importante del 2009 para el Club Deportivo Barracas de General La Madrid amaneció con una rara llovizna. El sábado señalado, el 5 de diciembre, trabajado y esperado por todo un año por un montón de gente que le pone voluntariamente el hombro a nuestra Entidad por el bien de la Comunidad se vino gris y molesto, con una tormenta omnipresente que no aflojó en ningún momento y que dio el golpe de gracia a la fiesta más deseada con un chaparrón cerca de las 20:00 horas, que terminó de confirmar lo que todos temían: Los Nocheros no iban a poder actuar esa jornada.
Todo un día de intensos esfuerzos, con más de 100 personas trabajando “a voluntad” en la puesta en marcha del Show, terminaba con una gran frustración…. todo un año de preparativos encontraban que la única variable inmanejable –la climática- jugaba la peor pasada.

Y entonces, reprogramación mediante con todas las partes implicadas, el lunes 7 de diciembre sí se desató la fiesta. Ya no hubo agua, y sí alegría, y sí gente… miles de personas se acercaron al predio del Club a disfrutar de uno de los Shows más compactos que ha visto nuestro terruño en toda su historia. Con artista de primer nivel como Alborada y el Chango Perez (La Madrid), Entre Amigos (Laprida), Los Nocheros y Axé Bahía. Con una organización impecable desde todo punto de vista (realizada por voluntarios que no cobran por sus servicios). Y con la felicidad de todo un pueblo por sentir cada vez más suya una Fiesta anual que progresa geométricamente.
Nosotros el gran sabor del deber cumplido, la tranquilidad -después de haber arriesgado tanto- de haber encontrado las respuestas necesarias y el toque de suerte que nunca le debe faltar a los valientes, la gran euforia de terminar el año a toda orquesta, y la emoción de saber que el Club –como un todo- tiene una garra increíble.
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2008: LEON GIECO
El 7 de diciembre del 2008, en el marco de los festejos por su cumpleaños número 44º, el Club Deportivo Barracas de General La Madrid vivió una fiesta inolvidable, con 7.000 personas en su campo de juego y la actuación estelar de León Gieco en el escenario mayor.
Fue la segunda en su tipo, ya que en el 2007 se había llevado adelante un evento similar con la presencia del Chaqueño Palavecino y todo el pueblo festejando en el campo de juego. Un año después la cantidad de público fue mucho mayor (en una Ciudad que apenas supera los 10.000 habitantes), sumándose en número espectadores venidos de pueblos cercanos; y un toque de suerte: –a diferencia del año anterior- la Fiesta fue acompañada por una noche soñada desde lo climático.
La organización por parte nuestra fue tan impecable como la vez anterior: Más de 100 personas trabajando a voluntad en las cajas y las cantinas, con todas las medidas y precauciones en lo referido a la seguridad, con emotivos reconocimientos a ex colaboradores y ex deportistas arriba del escenario, con los sorteos pautados, música en vivo para todos los gustos, y un cierre a todo trapo con fuegos artificiales y pachanga.
La esperada presentación de León Gieco (que brindó un show de más de dos horas) marcó el punto máximo de alegría de la velada y el sostenido aplauso final obligó al artista a volver al escenario y seguir actuando.
Gieco maravilló al numeroso público que había concurrido -no sólo de nuestra ciudad, sino también de localidades vecinas- con una impecable actuación en la que no faltaron clásicos de las distintas etapas de su rica trayectoria.
Seguidamente, le pusieron ritmo a la celebración los integrantes del grupo Amar Azul, para llegar después el grupo revelación del folclore argentino: “Los Guaraníes”, y luego dar el paso final a la bailanta con el grupo local “Tormenta Tropical”.
La Fiesta, que se confirmó como un evento anual de jerarquía en la Zona para toda la familia, contó además con la presencia entre el público de personalidades que apoyan fervientemente lo realizado por el Club en su Proyecto Integral, tal el caso de Hugo Porta, el capitán histórico de los Pumas, quien desde la Fundación Laureus Argentina trabaja con el Club Deportivo Barracas hace ya años. Hugo pasó todo el día en La Madrid (siendo ya un habitué de nuestro Pueblo) junto a su señora, Ana Lía Santarelli, y trayendo además a una amiga de su Organización: la atleta Alejandra García, que se divirtió mucho durante el día disfrutando de la tranquilidad de La Madrid y la bonhomía pueblerina de la gente.
Para nosotros, el evento y su éxito, fue la confirmación de un apoyo masivo a nuestro Proyecto por parte de una Comunidad toda, y la satisfacción de saber que gracias al mismo podemos crecer año a año y que retribuimos tanta buena onda con hitos que nos ponen orgullosos a todos.
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2007: EL CHAQUEÑO PALAVECINO
El sábado 8 de diciembre (2007) el Club Deportivo Barracas de General La Madrid coronó una noche mágica, por la que venía trabajando hace casi un año: el festejo de su aniversario número 43 y el cierre de un año espectacular, con una jornada a pura música y el broche de oro que incluía la presentación del “Chaqueño” Palavecino.
El show convocó a casi 5.000 personas, en un pueblo de 10.000; pero lo más interesante pasó por la organización del mismo, llevada adelante íntegramente por voluntarios y la gente del proyecto, sin intermediarios, con el único fin de regalarnos una gran gran gran fiesta y que, además, las ganancias se vuelquen en su totalidad en más beneficios dentro de una Institución que no cobra cuotas societarias ni cánones en sus actividades, un nuevo Club “Social”, donde los deportes y las artes sean excusas para re-unirnos. Esa noche había un grupo de trabajo de 120 personas absolutamente coordinadas: prevención, salud, atención de cantinas, los chicos de fútbol y las chicas de hockey juntando la basura, atención de los artistas, etc. Y antes de eso hubo gente laburando a destajo por semanas, personas que se tomaron vacaciones en sus trabajos para destinarlas al Club y a un evento de connotaciones gigantescas. Y todo salió IMPRESIONANTE. “Una noche de duendes”, cómo repitió más de una vez el locutor oficial.
Todo arrancó a las 17:30 hs., cuando se abrieron las puertas del estadio, un predio absolutamente trabajado para el evento: controlado por las autoridades en la materia, con cartelería e indicaciones en todos lados, accesos para todos, salidas de emergencia, policía, control urbano, bomberos, enfermeros, ambulancias, médicos, numerosos baños químicos, nueva iluminación de los accesos y del campo de juego.
No hubo sector de nuestra Comunidad que no colaborara de una u otra manera en esta puesta a punto que costó mucho pero dejó a la Institución con más y mejor infraestructura (la luz del estadio va a servir, por ejemplo, para los entrenamientos de los chicos más grandes del fútbol, que en invierno se quedaban a oscuras a poco de arrancar… le decían “los murciélagos”, por lo bien que jugaban sin ver-).
Y el Club también fue generoso con su fiesta: una de las cantinas más importantes, a de la carne asada, la manejó la escuela del barrio, el estacionamiento era a beneficio de los bomberos de La Colina, todos los pibes que concurren al club (fútbol, hockey, murga, rugby) tenían entrada libre, al igual que los chicos de la escuela del barrio y todos los menores de 11 años. Promediando la actuación final del Chaqueño Palavecino se abrieron las puertas y si faltaba alguien pudo ingresar sin ningún problema.
Desde el inicio fue una postal repetida ver afluir al barrio Chino, nuestro barrio “atrás de la vía”, la caravana de gente (que no cesó en ningún momento) enfilando para el Club con su silla de plástico a cuestas o su reposera, con su equipo de mate y con gran alegría, con mucha buena onda… Conmovedor.
Sobre las 19:30 tocaron el Chango Pérez y Alborada, intérpretes locales de gran calidad artística, para luego dar lugar a Mónica Abraham, la hermosa folclorista mendocina que desde hace años está radicada en La Plata. Se continuó entonces con el homenaje a dos dirigentes históricos de la Institución (modalidad que venimos repitiendo en cada evento que organizamos) y se destacó la labor de un proyecto amigo: la Asociación Atlética “Fé y Confianza” de La Colina, que tiene a Néstor Chaparro como responsable y con el que venimos conociéndonos desde hace tiempo y trabajando en conjunto. Luego vinieron las palabras de uno de los integrantes de la Comisión Directiva, agradeciendo a la Comunidad toda por esa noche mágica (y misteriosa) y por el crecimiento impresionante del Club de la mano de muchísimos voluntarios y padrinos que ponen su tiempo y granito de arena para levantar un Proyecto que entrelaza todos los sectores y todas las personas de buena voluntad; para emitirse luego en pantalla gigante un emotivo video de 20 minutos con imágenes del club antes y ahora, del barrio, los vecinos, los que apoyan, los chicos, los que trabajan, las obras, y todas las actividades.
Luego lo dicho: la presencia y el arranque furioso del Chaqueño Palavecino que hizo olvidar el frío que imponía la noche, revolear de miles de pulóveres… energía para dar y repartir…. un público extasiado con la presencia tan cercana de un gran showman en su mejor momento. Hermoso.
Una noche que cerró con fuegos artificiales y un gran suspiro de alivio, alguna lágrima de emoción y muchas sonrisas firmes de felicidad de todos aquellos quienes hace un año habían imaginado semejante festichola (una locura en los papeles) y por la que se había trabajado tan a conciencia. Imborrable. Un recuerdo más de los tantos que nos regala el Club, nuestro Proyecto, día a día.
La película argentina “Luna de Avellaneda” (si no la miraron tienen que salir corriendo a alquilarla) comienza con la historia de un club en su mejor etapa, con Alberto Castillo cantando “Siga el baile” y gente en todos lados, bailando, jugando en la kermés, feliz, compartiendo un momento de COMUNIDAD… luego viene la debacle que han sufrido muchísimos clubes de barrio a lo largo de las últimas décadas en nuestro bendito país.
Y nosotros empeñados en seguir usando la metáfora en sentido contrario, frenando los relojes y retrocediendo el tiempo a épocas cómo las del comienzo de la peli, con un mar de gente en un Club, siendo una COMUNIDAD, no con los tamboriles de Castillo -lamentablemente-, no con profesionales de los eventos que cobran para montar un espectáculo esterilizado desde el compromiso social -graciaDios-, sí con esos violines del Chaqueño que ponen la piel de gallina, sí con el deseo irrefrenable de la gente de ponerse de acuerdo y hacer cosas imposibles, sí con un pueblo -General La Madrid- lleno de alegría y agradecimiento… Todo en un Club, un lugar-común, que no se cansa de seguir sorprendiendo a propios y extraños.